Tutorial: Evade impuestos como Bertín Osborne

Autor: Marcos Sánchez Muriel

Cristiano Ronaldo, Messi, Bertín Osborne… Da igual que seas del Madrid, del Barça o simplemente un hortera: todos tus héroes evaden impuestos. Así que si no quieres quedarte en el nivel principiante de la emulación idólatra, deja ahora mismo esa camiseta de CR7 de precio claramente abusivo y atiende a este tutorial para engañar a Hacienda.

 

  1. Las cuentas en Suiza

Las cuentas en Suiza suelen aparecer en este tipo de historias, pero en general no se deja claro para qué sirven exactamente, más allá de que tienen que ver con la evasión de impuestos.

Lo primero que hay que aclarar es que tener una cuenta en Suiza no es ilegal per se. Lo que es ilegal es no declararla. Por tanto, no todos los extranjeros con una cuenta en Suiza están cometiendo fraude, solo un 80-95% de ellos, según las estimaciones de Gabriel Zucman.

Pablo Iglesias: «Soy patriota y nadie con cuentas en Suiza me va a dar ninguna lección de que significa ser español». Tene

r una cuenta en Suiza se ha convertido en arma arrojadiza en la arena político-mediática. Sabemos que una persona con una cuenta en Suiza es despreciable, pero no sabemos exactamente por qué.

 

 

Bien, ya nos hemos hecho una cuenta en Suiza y nos hemos asegurado de no declararla a Hacienda, pero ¿esto de qué nos sirve? ¿Dónde nos estamos ahorrando impuestos? El principal propósito de tener una cuenta en Suiza es ocultar tus ingresos para no pagar sus impuestos correspondientes. En varios países también se grava la propia riqueza (o patrimonio), pero este tributo es mucho menos importante y lo ignoraremos en este artículo para simplificar las cosas.

Hay que tener en cuenta que los ingresos de las personas se gravan siguiendo el principio de residencia. Si vives en España, pagas tus impuestos sobre los ingresos a la Hacienda española (en España este impuesto se denomina Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, IRPF). Da igual que esos ingresos vengan del extranjero, por ejemplo, de la inversión en acciones de una empresa americana. En este aspecto, el IRPF se diferencia de impuestos al consumo (como el IVA), que se pagan en el lugar donde ocurre la transacción, o del impuesto de sociedades, que se paga, en principio, atendiendo al país en el que se desarrolla la actividad económica.

En la práctica, los ingresos que podemos ocultar son los que proceden del capital. De los ingresos del trabajo, Hacienda retiene directamente el IRPF cuando lo paga el empleador. Ahora bien, tener una cuenta en Suiza no da más que un mínimo interés, como cualquier otra cuenta bancaria (e incluso el interés en Suiza suele ser menor). De aquí apenas sacamos ingresos. La gracia es utilizar tu cuenta en Suiza para invertir en acciones, bonos y demás.

 

Es preciso hacer varias aclaraciones. En primer lugar, las cuentas suizas ni están en francos ni se usan para invertir en activos suizos (mínimamente sí que se invierte en activos suizos, pero no más que en activos holandeses, por poner un ejemplo). Es más, Suiza no es ni siquiera un paraíso fiscal en el sentido de que tenga bajos impuestos sobre los ingresos de las personas físicas ni de las empresas (sociedades). Pero el IRPF de Suiza nos da igual porque, como hemos visto, se trata de un impuesto que se paga atendiendo a la residencia de la persona.

  1. Los fondos de inversión de Luxemburgo.

Una porción muy considerable del dinero en cuentas suizas se invierte a través de fondos de inversión domiciliados en Luxemburgo, que sí es un paraíso fiscal en el sentido intuitivo de bajos o nulos impuestos en numerosos ámbitos. Imaginemos que el fondo de inversión luxemburgués, a su vez, invierte en acciones de empresas americanas, entre otras. En virtud del tratado bilateral entre Estados Unidos y Luxemburgo, los dividendos que pagan las empresas americanas a Luxemburgo no están sujetos a impuestos. A su vez, esos dividendos que recibe el fondo de inversión están exentos impuestos, así como su distribución a los accionistas, ni aunque ese pago a los accionistas sea transfronterizo (en nuestro caso, el pago va a una cuenta a en Suiza propiedad de un ciudadano español). En cambio, invertir en un fondo suizo en vez de luxemburgués no tendría sentido, pues Suiza retiene un 35% de los dividendos distribuidos por los fondos de inversión domésticos.

Como esto es un poco lío, vamos a recapitular. Apple, empresa americana, oferta una serie de acciones. Parte de estas acciones son adquiridas por un fondo de inversión domiciliado en Luxemburgo. Y parte de las acciones del fondo de inversión son adquiridas por mí, a través de mi cuenta en Suiza. Apple distribuye parte de sus beneficios entre su accionariado en forma de dividendos (Apple, a su vez, ya ha pagado por sus beneficios lo correspondiente en concepto de impuesto de sociedades, al menos en teoría, porque también evade de lo lindo). Parte de estos dividendos salen de Estados Unidos en dirección a Luxemburgo sin pagar nada por salir, en virtud del tratado bilateral entre estos dos países. En Luxemburgo, los beneficios del fondo de inversión no pagan impuestos, y tampoco su distribución a sus accionistas, ni aunque esta distribución implique otro paso transfronterizo, en este caso hacia mi cuenta en Suiza. Suiza tampoco me cobra impuestos, porque observa que soy español (más específicamente, residente en España), y por tanto es la Hacienda española la que tiene derecho a gravar mis ingresos personales. Pero como a Hacienda no le digo nada, y no hay transmisión efectiva de información entre ambas administraciones, al final termino no pagando nada.

 

Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea desde 2014, ha sido salpicado por varios escándalos de su etapa de Primer Ministro de Luxemburgo, que le implican en la trama de evasión de impuestos a gran escala que se organiza en el microestado. Por ello, fue sometido a una moción de censura por el Europarlamento, de la que salió airoso gracias al apoyo de una abrumadora mayoría de parlamentarios. Conviene señalar que incluso un europarlamentario de Izquierda Unida como Willie Meyer tenía dinero invertido en una SICAV luxemburguesa. Acabar con las malas prácticas de Luxemburgo es especialmente un follón, pues las decisiones en materia tributaria en la UE deben ser tomadas unánimemente, es decir, cualquier país, incluso el microestado de Luxemburgo, puede vetar una reforma. A ello se une que la mayoría de sanciones económicas que serían eficaces están prohibidas por ser Luxemburgo un estado miembro de la UE.

Como vemos, los tratados bilaterales son clave. Son cientos de estos tratados los que rigen la fiscalidad internacional (transnacional, más bien). En consecuencia, hay una variedad de situaciones similares con otros paraísos fiscales. El caso que hemos visto con Luxemburgo, además de ser muy destacado, nos vale para hacernos una idea del funcionamiento.

  1. Los papeles de Panamá. Las autoridades se lo ponen un poquitín más difícil a los grandes defraudadores.

¿Qué pinta Panamá en todo esto? En Panamá, y en paraísos fiscales similares, es muy fácil y barato constituir sociedades opacas. Si abrimos nuestra cuenta en Suiza a nombre de la sociedad (como persona jurídica) en lugar de a nuestro nombre, añadimos una capa más de opacidad a nuestro tinglado defraudador. Además, podemos emplear varias sociedades (o entidades similares, como trusts, holdings, fundaciones…) superpuestas (una sociedad propiedad de un holding, a su vez propiedad de…) y domiciliados en varios paraísos fiscales distintos para protegernos aún más. El único límite es tu imaginación.

El papel de las sociedades opacas se volvió mucho más relevante desde que en la década pasada distintas organizaciones nacionales y supranacionales comenzaron a emprender ciertos esfuerzos bastante chapuceros para acabar con evasión fiscal de las grandes fortunas.

En 2009, la OCDE implantó un sistema de intercambio de información bajo demanda entre países. Esto significa que si España, por ejemplo, tiene indicios bien fundados de fraude por parte de un residente nacional, puede pedir información sobre esa persona a Suiza. Si no tiene tales indicios, las autoridades extranjeras no están obligadas a cooperar. La realidad es que este sistema apenas ha servido de nada, solo muy esporádicamente ha permitido detectar a defraudadores, a pesar de que los tratados bilaterales con acuerdos de información bajo demanda han proliferado como hongos en los últimos años. Ello no impidió a la OCDE anunciar a bombo y platillo “el fin del secreto bancario, ni a Sarkozy “el fin de los paraísos fiscales”.

Para que el intercambio de información sea eficaz debe ser automático. Es decir, Suiza debería transmitir automáticamente a España la información bancaria sobre residentes españoles con cuentas en Suiza. La Savings Directive de la Unión Europea, que entró en vigor en 2005, avanzaba en esta línea e implantó el intercambio automático de información. Sin embargo, se concedieron excepciones a Luxemburgo y Austria, que se libraban del intercambio automático de información a cambio de implantar un impuesto del 35% a los intereses obtenidos por residentes de la UE. Con Suiza, que no forma parte de la UE, se llegó al mismo acuerdo.

Hay varias cosas que decir sobre la directiva (y el acuerdo homólogo con Suiza). En primer lugar, solo se aplica a intereses, deja de lado otras formas de rentas del capital, entre ellas dividendos y ganancias del capital, que son las más destacadas. Y, en segundo lugar, el intercambio de información automático solo se aplica sobre las cuentas a nombre de residentes de la UE. Si está a nombre de una sociedad panameña, aunque esa sociedad sea propiedad de un residente de la UE, no se intercambia información. Así que pones la cuenta a nombre de tu sociedad panameña y ya está. Problema resuelto. En efecto, en los meses precedentes a la entrada en vigor de esta normativa, los defraudadores transfirieron masivamente sus cuentas a sociedades domiciliadas en paraísos fiscales.

Y, por otro lado, sin un sistema de verificación de la información transmitida y una serie de sanciones en caso de incumplimiento, no podemos esperar que este tipo de acuerdos sean efectivos. No podemos basar la lucha contra el fraude fiscal en la buena fe de los banqueros, que se lucran fantásticamente con el fraude.

Gabriel Zucman. Este chaval se convirtió en la máxima autoridad mundial en evasión de impuestos antes de cumplir los 30. ¿Y tú, qué coño has hecho con tu vida? Solo fumas porros, ves series todo el día y te quejas de que nada te sale bien en la vida. “Fifteen years of negotiations in Europe—the first discussions began at the beginning of the 1990s—to end with this: a directive filled with holes that shows absolutely no serious Will to fight against financial dissimulation. Was it from lethargy that the European authorities agreed to exclude shell corporations from the perimeter of the savings tax directive? Was it incompetence? Complicity? We don’t know. The sociology of this embarrassing episode remains to be written. (The Hidden Wealth of Nations, p. 72)

Por último, ya hemos visto que las sociedades panameñas y similares son opacas, en ocasiones es difícil conocer el verdadero dueño. Aun así, hay que destacar que todo este chiringuito se monta desde Suiza, aunque sobre el papel haya sociedades panameñas, de las Islas Caimán, de las British Virgin Islands, y la de Dios. Los bancos suizos apuntan para sí mismos quiénes son los beneficiarios personales, que son con quienes tratan, al fin y al cabo. Esta es una de las principales virtudes de los Swiss leaks, una famosa filtración de documentos internos del banco suizo HSBC, que registra los beneficiarios reales de cuentas, fondos y sociedades.

 

Bueno, espero que os haya quedado claro cómo evadir impuestos. Como veis, es muy sencillo y las posibilidades de que te pillen si lo haces bien son casi nulas, no hay que asustarse por los anuncios rimbombantes de las autoridades. Un último disclaimer: no tengo ni idea de cómo evade impuestos Bertín Osborne exactamente, más allá de que tiene una sociedad opaca panameña y que fue sentenciado hace varios años por gran evasión de impuestos. Era solo por hacer clickbait e intentar desde El Meollo, humildemente, competir con los grandes medios que pugnan constantemente y con malas artes por la atolondrada capacidad de atención del hombre contemporáneo.

 

 

Fuentes

Este artículo se basa en el trabajo de Gabriel Zucman, la máxima autoridad en evasión de impuestos:

Este es el libro, bien cortito y fácil de entender: The Hidden Wealth of Nations

Y cuatro papers:

 

(Si quieres colaborar con los investigadores de El Meollo, dejamos aquí el Patreon: https://www.patreon.com/user?u=4772876)

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