El meollo del «mundo árabe»

Autor: Ismael Crespo Amine

 

Cuando tienes que entrecomillar aquello de  lo que vas a hablar es que uno está a punto de embarcarse en lo que va a ser, a todas luces, un berenjenal. «Mundo árabe»: ya partimos de presupuestos historiográficos asentados fuertemente por, entre otras cosas, la escuela historicista alemana. Ranke, primer historiador profesional de la historia, hijo de un filólogo, publicó en 1824 un texto titulado «Historia de los pueblos germánicos y latinos», inventando el eje sobre el cual puede girar una historia: un pueblo unido bajo una lengua, posiblemente un Estado (aunque no siempre:eso de que cada pueblo consiste en una lengua es una cuestión política, y como tal, tiene una historia)

 

El problema es que hay regiones geográficas que han de estar dentro del «mundo árabe» en las que no habla árabe o no son de etnia árabe (y esto de la etnia ya es problemático de por sí)  Por eso se habla también de «mundo islámico», así lo hace el historiador de la filosofía  Miguel Cruz Hernández (el cual publicó en su día dos tomos titulados «Historia del pensamiento en el mundo islámico»). Sin embargo, como decía Gamal Abdel Nasser, lo árabe es anterior al Islam. Y no sólo eso, es que hay regiones que son musulmanas y abrazan el Islam que no tienen en principio nada que ver con el mundo árabe.

 Además, hay cristianos y judíos en la historia de los árabes, y lo islámico no es homogéneo, como tampoco lo es el cristianismo. También habrá quien entienda que se trata de una cuestión ética-nacional, o cultural.  Para algunos, no tiene sentido incluir a los kurdos y a los sirios en la misma historia que los turcos o los persas. Pero en el fondo es imposible entender a los sirios o a los kurdos sin conocer bien el Imperio Otomano o el conflicto con los safávidas. De nuevo, un asunto complejo. Por otra parte, no se puede hacer una historia de España sin tener en cuenta Al-Ándalus o a Marruecos y esto no quita el hecho de que España y Marruecos sean dos cosas diferentes.

Pasa con «el mundo árabe» como con Europa, que no se define bien por un estatus geográfico. Algunos dicen que Europa es  un concepto geográfico portátil, también están los que parafraseando a Nietzsche afirman que Europa consiste en una serie de «ideales». El problema de esos «ideales» es que no sabemos muy bien en qué consisten, según algunos (creo que cada vez menos) estos ideales se remontan a la Grecia arcaica, otros a la Grecia clásica, puede que en el fondo romanos. Finalmente, hay quien quiere decir que Europa no es el mundo antiguo, sino el mundo medieval interpretando lo antiguo y apropiándose de él: esta tesis la defiende Harold J. Berman en su libro de 1983, «Law and Revolution», que se tradujo al español como «La formación de la tradición jurídica de Occidente». Remonta Berman la idea de Occidente en la conformación del Derecho canónico de Graciano y su desarrollo entre 1050-1250. Incluso hay quienes dicen que Europa, lo que se dice Europa, nace propiamente con la Revolución Francesa. ¿Hay algo similar en el mundo islámico-musulmán-árabe-lo-que-sea?

 

Con el mundo árabe sucede lo mismo, no hay ningún criterio exacto que delimite perfectamente qué es el mundo árabe (tal vez, al final, debamos quedarnos con Ranke y asumir que es la lengua). Y desde luego a pesar de cierta universalidad en lo que respecta la lengua y la religión, existen las mismas diferencias en sus territorios que la que pudiera haber entre Rusia, Guatemala, Argentina, Estados Unidos y España, siendo todos países cristianos. Lo que vamos a entender por «mundo árabe» serán los  7.840 kilómetro que abarcan entre el Sáhara occidental hasta la el espacio marítimo de Omán, desde el Norte de África hasta la región de Oriente Medio. Aunque por supuesto, uno no puede entender la historia de los árabes si no estudia bien la historia de las regiones históricas del Imperio Otomano y Persia. En fin, como dijo Nietzsche: «es imposible definir lo que tiene historia» (y por eso, creo que estos convencionalismos carecerán de importancia cuando nos hayamos metido de verdad en el asunto)

¿Y por qué es importante conocer el «mundo árabe»? ¿Por qué deberíamos embarcarnos en una indagación por la historia económica, política, diplomática y cultural de estas extensiones de territorio? Para empezar, por el puro placer intelectual…y  no sólo por conocer y saber en que mundo se vive, lo digo en serio: el «mundo árabe» tiene una historia increíble. Quien tenga gusto por la novela negra  gustará  de conocer la Historia del Egipto del siglo XVII y XVIII: asesinos, luchas intestinas entre dinastías, prostitutas hundiendo dagas al imán de turno, son algunas de las cosas que tienen relevancia real en el transcurso de la historia. Si el gusto es por la historia contemporánea, podrá comprobar cómo la Guerra Fría influenció en Oriente Medio o cómo los nazis presionaron a los gobiernos de Irán para atacar Rusia. Si la predilección gira en torno a, por ejemplo, el pensamiento feminista, uno podrá sorprenderse con los movimientos feministas del Egipto de comienzos del siglo XX que aparecieron en todos los periódicos del mundo. Los ejemplos se pudieran multiplicar casi ad infinitum, no hay que olvidar que una de las fuentes historiográficas más abundantes para el historiador del mundo árabe son, literalmente, los diarios de los barberos de El Cairo o Damasco, diarios que son una auténtica delicia.

Pero sin duda el aspecto más relevante no sólo tiene que ver con lo noético, sino precisamente con lo «dianoético», con la virtud intelectual de la persona cultivada que no se deja llevar por los juicios rápidos sobre estos asuntos, y más en estos oscuros tiempos (¿y cuando no han sido «oscuros»?, se pensará, cuando se haya estudiado bien la Historia de Oriente Medio…) En efecto, con demasiada rapidez se deja llevar el ciudadano por opiniones como las que suscita Huntington en su libro «El choque de civilizaciones». En este libro encontramos frases como las que siguen:

La cultura islámica explica en gran medida la incapacidad de la democracia para abrirse camino en buena parte del mundo musulmán

o

El fracaso de la democracia liberal tiene su fuente al menos parcialmente, en la naturaleza de la cultura y la sociedad islámica inhóspita para los conceptos liberales occidentales.

 

Esto es un esencialismo intolerable desde el punto de vista de la prudencia intelectual, y quien crea que el Islam lo explica todo sin atenerse a los factores políticos, los recursos o los conflictos económicos típicos de cualquier otra región geoestratégica, es un negado y a la postre un idiota. El que opine eso lo que tiene que hacer es dejarse de opinar tanto y ponerse a estudiar. Mas pedirle a la gente que se interese por todo lo que esté fuera de sus fronteras es como pedirle peras al olmo, y así nos va: somos incapaces de entender que el «mundo árabe» no está esencialmente «en guerra» con «Occidente». Por lo tanto nos privamos de imaginar  que en otro mundo, tal vez en el futuro, los árabes, los magrebíes, los turcos y los persas desarrollen todas sus potencialidades.

 

El plan para empezar a meternos en El Meollo es el siguiente, habrá una serie de post en los cuales se vaya explicando pormenorizadamente los episodios clave que permitirán comprender el presente, según los vayamos escribiendo se irán situando los links. Por supuesto que esta Historia «básica» no quita el que se escriba sobre cuestiones actuales o específicas, precisamente hacemos este esfuerzo para poder escribir sobre esas cuestiones.

La toma de Egipto por Selim I «el severo», fin del dominio mameluco

La toma de Egipto por Selim I “el severo”: fin del dominio mameluco

Suleimán I al-Qānūnī (el legislador), la Sublime Puerta y el sistema burocrático otomano.

Barbarroja y la guerra contra la monarquía hispánica

La revuelta árabe en tiempos de la guerra contra los Habsburgo y los emperadores rusos.

El comercio del algodón durante el siglo XVIII, la guerra de Naher de Galilea

Guerras napoleónicas.

Orígenes del wahabismo y de la familia Saudí

El Imperio de Mehmet Alí

El declive del Imperio Otomano

Inglaterra en el mundo árabe

Francia en el mundo árabe

Francia y España en la colonización y el reparto de Marruecos

La llegada masiva de judíos en tiempos de entreguerras y el problema palestino hasta la guerra del 47

II Guerra Mundial

1946-1952: reconfiguración del nuevo orden mundial tras la derrota de Japón

La conformación de la monarquía saudí

Gamal Abdel Nasser, la Guerra Fría, los proyectos de modernización y el panarabismo

Los Black Muslims en EE.UU.

Los hermanos musulmanes

El petróleo y la crisis de 1973

Los fertilizantes en el Sáhara Occidental y la marcha verde

La guerra de Afganistán

Hezbollah

Osama Bin Laden

Egipto tras Nasser

Fin de la Guerra Fría y nuevo orden mundial

Historia de los kurdos

La guerra contra el terror

Movimientos feministas en el mundo árabe

Siria en guerra

Siria: introducción a una guerra (I)

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